A pesar de su 40 años, chiki sigue dando cuerda a la idem en las paredes de Patones y donde se tercie. Yo, más prudente en la destreza pero animoso en lo ascensor, también me tiré a la piedra; pegué mi sexo a ella, metío los dedos en sus huecos, y también subí.
Grande nosotros y los otros! Cada metro recorrido, cada metro desandado.

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